hoy es siempre todavía

martes, 5 de noviembre de 2013

Ser de Sansueña, un poema de Luis Cernuda






Hoy se cumplen 50 años del fallecimiento de Luis Cernuda,  el hombre y poeta comprometido con la República española, el que inició un largo exilio incluso antes de finalizada la guerra civil. Ser de Sansueña es un poema terrible, a mi modo de ver. Se respira en apariencia  otro tiempo, pero el mismo lugar. Un país desesperanzado, producto de las manos que lo han utilizado siempre para sus intereses egoístas y retrógrados y, lo que es peor, intereses sin imaginación ni perspectiva de progreso. La idea de progreso nunca ha sido la triunfante en nuestra historia y solo por el peso de otros acontecimientos sucedidos en el continente en las últimas décadas parece que nos hubiéramos conectado, si bien cogiendo el tren tarde y mal. 





Acaso allí estará, cuatro costados
Bañados en los mares, al centro la meseta
Ardiente y andrajosa. Es ella, la madrastra
Original de tantos, como tú, dolidos
De ella y por ella dolientes.

Es la tierra imposible, que a su imagen te hizo
Para de sí arrojarte. En ella el hombre
Que otra cosa no pudo, por error naciendo,
Sucumbe de verdad, y como en pago
Ocasional de otros errores inmortales.

Inalterable, en violento claroscuro,
Mírala, piénsala. Árida tierra, cielo fértil,
Con nieves y resoles, riadas y sequías;
Almendros y chumberas, espartos y naranjos
Crecen en ella, ya desierto, ya oasis.

Junto a la iglesia está la casa llana,
Al lado del palacio está la timba,
El alarido ronco junto a la voz serena,
El amor junto al odio, y la caricia junto
A la puñalada. Allí es extremo todo.

La nobleza plebeya, el populacho noble,
La pueblan; dando terratenientes y toreros,
Curas y caballistas, vagos y visionarios,
Guapos y guerrilleros. Tú compatriota,
Bien que ello te repugne, de su fauna.

Las cosas tienen precio. Lo es del poderío
La corrupción, del amor la no correspondencia;
y ser de aquella tierra lo pagas con no serlo
De ninguna: deambular, vacuo y nulo,
Por el mundo, que a Sansueña y sus hijos desconoce.

Si en otro tiempo hubiera sido nuestra.
Cuando gentes extrañas la temían y odiaban,
y mucho era ser de ella; cuando toda
Su sinrazón congénita, ya locura hoy,
Como admirable paradoja se imponía.

Vivieron muerte, sí, pero con gloria
Monstruosa. Hoy la vida morimos
En ajeno rincón. Y mientras tanto
Los gusanos, de ella y su ruina irreparable,
crecen, prosperan.

Vivir para ver esto.
Vivir para ver esto.







18 comentarios:

  1. Gracias a tu comentario lo he leído de otra forma, desprende mucha tristeza.

    La verdad que no he leído prácticamente nada de Cernuda y creo que ha llegado el momento.

    Saludos!

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  2. Gracias, Miguel, por leer y sacar conclusiones, algo que se lleva poco en estos tiempos líquidos que padecemos. Cernuda es grande entre los grandes de la poesía española, y mira que el siglo XX ha dado poetas buenos...No soy muy proclive a la conmemoración de fechas nacimiento-muerte, pero si sirven para traer a colación a los personajes, reivindicar su obra y estimular a la lectura, pues no tengo inconveniente en celebrarlas.

    Si en algún momento lees algo suyo -"La realidad y el deseo" es un conjunto de obras poéticas sustanciales- no dudes en transmitirlo por este blog.

    Salud y saludos siempre.

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  3. Y de aquí que algunos afirmen que la historia, más que cíclica, es sempiternamente repetitiva e insuperable...
    Vivir para ver esto...

    Todo el poema lo es, pero llegar a la sexta estrofa es como una cuchillada en las costillas.
    Vivir para ver esto...

    Y ver que, además, te traicionas a ti mismo pensando en Sansueña como una madre "que a su imagen te hizo/para de sí arrojarte".

    Saludos de la Sombra,
    PeterP.

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    1. Me has obligado sin querer a efectuar vueltas al poema, no en torno a él, sino a leerlo como vorágine...Cuanto más lo leo más terrible lo encuentro. Es una fotografía tal cual, y el temor a que la fotografía vuelva. De algún modo siempre vuelve. Acaso no será la Sansueña de desdentados y desharrapados, y el uniforme sea otro, pero miedo da pensar en ello. Porque es la incultura lo que hay detrás, como forma de sumisión. Si eso es una madre, escuchaba ayer a una política conocida pero innombrable de Madrid hacer distinciones entre patriotismo y nacionalismo...su incultura es interesada, como si fueran distintas madres, como si el concepto en ambos casos no estuviera hoy vacío cualitativamente. Ya sabemos que un concepto se le puede llenar numéricamente, pero eso me da pánico. Un abrazo.

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  4. 'Ser de aquella tierra lo pagas con no serlo'. ¡Caramba, qué desdicha y qué actual! (Sobre)vivir para esto...
    Un saludo y mi aplauso a tu labor.
    JM

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    1. Así es, Juan Manuel, después de lo que hemos visto, tal vez nosotros ahora con más claridad que nunca en nuestra historia. Pero claro, la claridad de mirada no se mide solo por los medios sino por la intención, por la conciencia, por la disposición a querer ver.

      Gracias, pero Sansueña me irrita, un abrazo.

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  5. Realista, muy realista y dura, fuerte como un latigazo y duele. Desconocía este poema y casi me molesta haberlo ignorado. Es en realidad carne cruda.
    Gracias una vez más por ilustrarme en tan necesarias cosas.
    Voy a leer más sobre Cernuda, alguien con esa piel bien merece ser resucitado.

    un abrazo amigo

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    1. Me identifico con tu comentario. Vamos, para enseñarlo en las escuela, colegios, universidades y foros de comunicación y de enseñanza equis. ¿Qué enseñan en los centros que casi nadie conoce un poema así? Leer Ser en Sansueña enseña más sobre la intrahistoria que todas las demás gaitas de datos que se cuentan. Es como viajar a las salas de Goya en El Prado, donde no ves solo pintura sino Historia en estado latente. La comprensión de lo que es tu propio país.

      Sí, Cernuda toca con su obra en general. ´La expresión del amor, de la naturaleza íntima del hombre, del dolor, de la soledad o del olvido adquiere cimas, como suele decirse, en una obra poética.

      Te recomiendo "La realidad y el deseo", aunque tienes Las nubes, Ocnos, etc.

      Un abrazo cómplice.

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  6. Fa molts anys que llegia Cernuda. Ara rellegeixo "Ocnos", una de les proses millors del segle XX. Cernuda va viure poc i no va ser feliç. El pensem però també hi posem tristesa. I potser ara ens mira amb indulgència.

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    1. No sé si nos miraría ahora con indulgencia, de haber vivido. Acaso se dejara sorprender por los cambios, pero alguien clarividente, y él lo fue, no se engañaría. No sé si se ha abierto el conocimiento -supongo que sí- pero no tengo claro que la sociedad, que cada individuo, quiera ocuparlo o nutrirse de él. Nuevas formas de incultura o analfabetismo pueden cernirse sobre España. Con división de clases tajante a la que parece que vamos abocados. Y una separación dolorosa porque hay quienes tendrán mucho, así asá y nada. A mí me parece un poema paradigmático. Y muy desconocido. Así como tabú y ya sabes, Olga, que lo tabú suena a tirar para atrás.

      Me gusta Ocnos, tan precisa, pero sigo adorando tanto su obra poética...

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  7. como clavos en los ojos "para no ver esto"
    vivir no hay más remedio, pero al menos, no me dejen ver esto
    .
    un abrazo

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    1. Tenemos que disponer de la propiedad de ver, aunque después de tanto esfuerzo, combate e incluso sacrificio...tengamos que ver esto...

      Un abrazo, hermano.

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  8. Gracias por compartir este poema. Yo soy de Costa Rica y aúnque estamos lejos, no estámos ajenos a estas cosas. Cernuda no solo hablaba por España, tambien los hacía por el mundo entero.

    Saludos,
    Jacob

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    1. Gracias por pasar y parar aquí, Jacob K. La literatura enjundiosa y ese alma llamada poesía no tienen patrias ni fronteras, hablan del hombre. Veo que tú lo entiendes.

      Fraternalmente.

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  9. El poema desgarrador en todos los sentidos, incluidos los sobrevenidos por algunos comentarios.
    El juego de comentarios/respuesta genial. Un chute de historia viva y palpitante, estoy de acuerdo (además de haberme reído mucho en el de "Cernuda lo merece, Salsueña no sé": por su trágica y despreocupada concisión)
    Ese seguir estando ahí, vibrante y sin mediaciones abstractas, latiendo en la intrahistoria. Y el privilegio/condena del artista en su eternamente misteriosa condición de medium. Pero sin idealizaciones: a la de Poltergeist y las que han venido luego por cine y tv les pasa que nunca escogieron semejante tarea ni responsabilidad, y el peso les puede muchas veces.
    Pero ahí palpita y duele el fulcro de estar vivo: en captar las voces de los muertos, seguir con un pie en su territorio que sigue siendo el nuestro.

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    1. Es que sin captar la intrahistoria estamos en pelotas, Zenon, no entenderemos casi nada, ni en dirección pasado ni en construcción futuro. Pero los paisanos de Sansueña tienen la palabra, y que cada palo aguante su vela. El poeta era de una clarividencia aguda, que no es igual que ser visionario. Por eso hay que escucharlo. Compensa, no obstante la dureza de su desarrollo. Saludos.

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