hoy es siempre todavía

martes, 6 de agosto de 2013

Cuando pitos, flautas...¡Chócala, Góngora!




Quién le iba a decir a Luis de Góngora que su obra tendría proyección cuatro siglos largos después. Y no me refiero a su autoridad estilística o al brillante recurso y juego del lenguaje, que son de una riqueza superior. Lo que permanece con toda viveza y actualidad hoy son los mismos temas que trata. En estos tiempos nuestros de caída en picado Góngora nos recuerda que no hay nada nuevo bajo el sol en materia de división social, de reparto injusto de riquezas, de empobrecimiento generalizado y de la consideración que la autoridad tiene respecto a los súbditos de un Estado. 

La poesía Da bienes Fortuna contiene tres estrofas que, por sí mismas, hacen un dibujo desgarrador y perfecto de esta vida sobre la tierra. Y sobre una tierra llamada España. El estribillo Cuando pitos flautas / cuando flautas pitos no es solo un refrán sino que Góngora lo eleva a categoría de aforismo filosófico. ¿No tienen acaso los refranes esa impronta de sabiduría popular, basada en la pura y desdichada experiencia de las gentes? Que un poeta del Siglo de Oro  -oro para unos pocos y barro para los más- sepa dar en la clave de su denuncia es arte. Que tenga resonancia tantos siglos después nos trasmite vergüenza. Tal vez sea el destino de los grandes escritores españoles: su vigencia casi inmortal.
  





Da bienes Fortuna 
que no están escritos: 
cuando pitos flautas, 
cuando flautas pitos. 

¡Cuán diversas sendas 
Se suelen seguir 
En el repartir 
Honras y haciendas! 
A unos da encomiendas, 
A otros sambenitos. 
Cuando pitos flautas, 
cuando flautas pitos. 

A veces despoja 
De choza y apero 
Al mayor cabrero, 
Y a quien se le antoja; 
La cabra más coja 
Pare dos cabritos. 
Cuando pitos flautas, 
cuando flautas pitos. 

Porque en una aldea 
Un pobre mancebo 
Hurtó sólo un huevo, 
Al sol bambolea, 
Y otro se pasea 
Con cien mil delitos. 
Cuando pitos flautas, 
cuando flautas pitos. 






* Dibujo de Góngora, de Ángel Aransay * Las dos fotografías son obra de Olmo Calvo.


20 comentarios:

  1. Hoy mismo he estado a punto de publicar en mi blog unos versos de Góngora:

    Todo se vende este día,
    todo el dinero lo iguala:
    la Corte vende su gala,
    la guerra su valentía;
    hasta la sabiduría
    vende la Universidad:
    ¡verdad!

    Quería, en torno a ellos, plasmar unas unas reflexiones en la línea que tú aquí apuntas, pero, finalmente, no me he sentido capaz de añadir nada más a estos versos tan ciertos como tristemente vigentes.
    De modo que, ha sido muy reconfortante encontrar aquí mi intención, y mucho mejor plasmada.

    Salud!

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    1. Siempre estás a tiempo, Loam, y no te importe que no tengas mucho que añadir, mira que apenas aporto yo, pero reivindicar las palabras precisas justifica de por sí un blog, ¿no crees? Y mira por dónde, por lo que veo a otros (al de La Antorcha)a su vez le ha sugerido su difusión y hace su deriva...Necesitamos los clásico, los antiguos, los modernos y los contemporáneos...para que nos inciten a actualizar la expresión sobre las mismas cuitas. Un abrazo.

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  2. Simplemente magistral !

    Saludos
    Mark de Zabaleta

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    1. Góngora, como Quevedo, aunque no se llevaran bien entre ellos...¡son únicos! Compensan nuestra desazón del presente. Saludos.

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  3. Góngora fue, como suele pasar, un genio incomprendido y vapuleado con saña. Lúcido en sus contenidos e innovador en sus continentes, a 400 años vista, las 'Soledades' y el 'Polifemo' siguen siendo un monumento insuperado. Y a juzgar por muchos de sus versos (por ejemplo, la última estrofa de la letrilla que citas) la sociedad no ha cambiado tanto desde entonces. Porque las cosas de la justicia continúan exactamente así.

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    1. Es lo que más me interesa de su obra: su proyección y lectura actual. Lo que él viviera y lo que tuviera que hacer para publicar es cosa de su tiempo y de su vida. ¿Quién seríamos nosotros para juzgar sus avatares mundanos? Pero que fuera capaz, como otros, de poner el ojo en el punto de la sociedad y de las conductas humanas me parece brillante. Además, esa capacidad sintética, que un estribillo o tres párrafos digan tanto...¿no es un lujo?

      Un saludo cordial, KRT.

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  4. Hola; acabo de conocer tu blog y está muy bien.

    En cuanto a la entrada, cabe decir que El Siglo de Oro (¿o cabe también el siglo XVI?) lo fue todo. No sólo se llegó a un registro altamente culto (hermético, oscuro, renovador, trasgresor) con Góngora, sino que fue capaz de intercalarlo con lo popular y darle una vuelta de tuerca a la lengua, a la literatura y a la cultura.

    Y no fue el único. Lope de Vega, coetáneo del cordobés, ya había leído, seleccionado y transformado años y siglos de cultura en un nuevo arte teatral que se marca sobre todo por lo que indicas aquí, por la sabiduría popular. "Fuenteovejuna" es el gran ejemplo de un 15M a lo grande, lo que nos falta...

    Saludos. Pablo.

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    1. Bienvenido, Pablo. La nomenclatura de aquel tiempo de "gloria" literaria es para mí algo menor. Lo importante es que cundieran aquellos autores de talla, cuya obra la conocemos poco y mal. Probablemente se esté salvando en su recepción a la gente, al público, gracias más a los grupos de teatro que a la enseñanza escolar y de distintos grados. Mi experiencia como alumno hace muchas décadas fue nefasta, la obra de diversos autores de distintos siglos la percibimos siempre distante, y eso si no cogimos la tirria. Por esa razón todo lo que hagamos desde blogs, por ejemplo, en orden a recuperar y reinterpretar a nuestros clásicos será poco. Además es que lo que cuentan sigue viniendo de perlas, porque los grandes males de la sociedad española permanecen y los grandes remedios no han sido precisamente eficaces. ¿Será precisamente por los déficits culturales que tenemos?

      Así que aprecio tu valoración y te invito a que me aportes -uno no es sino un diletante que pretende disfrutar de lo leído y rabiar por lo acontecido- en cualquiera de los temas que por aquí se exponen. Y de los que tan deficitario, insisto, uno se encuentra.

      Un cordial saludo.

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  5. Por desgracia ,en estos menesteres, no hemos avanzado nada.Los pícaros de alto vuelo siguen a sus anchas haciendo de las suyas a lo largo y a lo ancho del suelo patrio.
    Muy gráficos los versos de Góngora, sobre todo la última estrofa. También lo fueron los de su rival, Quevedo, también muy de actualidad. Todos ellos fueron unos genios...

    Saludos.

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    1. Precisamente, uno de los grandes éxitos de la creación literaria española, en cualquiera de sus géneros, reside en reflejar la picaresca tradicional, en ejercitar la denuncia y la sátira, y en levantar acta de los desafueros a que tan tradicionalmente hemos sido dados. Particularmente siempre he sido más quevedista, digamos, pero si tuvieran que competir en agudeza unos y otros no sé quién ganaría. Cada uno escribe desde una óptica que para nosotros resulta enriquecedora.

      Gracias por expresar tu sentir, Jerónimo. Un saludo.

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  6. Parece mentira que en más de cuatro siglos se haya avanzado tan poco, se sigue denunciando lo mismo, y aunque han cambiado muchos aspectos de la vida de las personas, por desgracia, la esencia del caciquismo ha sabido adaptarse a los tiempos actuales.
    Veo en la mirada severa de Góngora la de tantos hoy, que contemplan el abuso y el descaro de esos oportunistas que nos gobiernan.
    Saludos.

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    1. ¿Será que la idiosincrasia es la idiosincrasia? El viejo caciquismo, luego clientelismo, proceden de las viejas relaciones de servidumbre. En efecto, hay cosas que han cambiado, pero otras...

      Gracias por comentar.

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  7. querido panfletario;-) que apropiado su poema y que oportuno su rescate. Efectivamente, todo vuelve o acaso no se había ido?
    Un saludo
    Irene

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    1. Jaj, probablemente siempre estuvo...A poco que se haya seguido la evolución de la historia española -y mira que la hemos seguido poco y mal- vemos las constantes históricas. Algunas prácticamente apocalípticas, como el cainismo que todos conocemos cómo llegó a extremos virulentos.

      Salud y Alegría, Irene.

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  8. Pues a mí que me parece que también hubo hundimiento histórico en la literatura. Bueno algunos han salvado los últimos siglos, pero están condenados por los españoles a desconocerlos (los de la Ilustración por ejemplo) Todo es relativo, porque al final eso de escribir siempre es cosa de minorías, si bien ahora anda más socializada la expresión y con esto de internet el aliciente es manifiesto. ¿Calidades? Ese es otro tema.

    Coincido con la opinión anterior, que pilla muy oportuno rescatar esa enjundia de los nuestros, saludos.

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    1. No tengo un criterio claro sobre el desarrollo de la literatura española en los últimos siglos, pero si hay algún seguidor que sabe sobre el tema le escucharemos atentamente, ¿verdad? Pero que es cosa de minoría no me cabe duda, desde luego. Contempla el entorno y el interés lector de nuestros vecinos.

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  9. ¡Hasta cuándo tendrá vigencia esa estrofa! Tal vez sea la condición humana, aquella que nos impide admirar y nos hace envidiar.
    Un saludo
    Juan M

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    1. Es verdad. Tal vez sea la condición humana. Pero la condición humana española parece que siempre tiene un plus. No hay más que mirar alrededor. Gracias por debatir.

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  10. En una novela ensayística titulada 'Hacen falta cuatro siglos para entender a Cervantes', que aparece reseñada en "La Milana Bonita" (https://lamilanabonita.com/2016/04/21/hacen-falta-cuatro-siglos-para-entender-a-cervantes-por-el-presidiario-pinillo/, reseña que se recoge en este mismo blog), hay un claro homenaje a Góngora. La obra va sobre la verdadera identidad de Avellaneda, pero sus personajes, un tanto peculiares, muestran su estima por Góngora, e incluso uno de ellos, apodado 'Polifemo', completa una estrofa que cree que le falta a la 'Fábula de Polifemo y Galatea'. Esta novela-ensayo puede descargarse de forma gratuita en la siguiente dirección:

    http://alfonsomartinjimenez.blogs.uva.es/novela-hacen-falta-cuatro-siglos-para-entender-a-cervantes/

    Saludos.

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    1. Agradezco la información y voy a prospectar en los enlaces. Muchas gracias, Anónimo. Hay que seguir aprendiendo. Aprender es simplemente satisfacer la sana y necesaria curiosidad. Saludos.

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